¿Quién esté libre de barriga que levante la mano?

Da igual la edad que tengas, lo delgada que estés o los hipopresivos que hagas, tu tripa y tú están condenadas a llevarse bien.

No pretendo con esto dar a entender que los kilos de más, la falta de ejercicio o la dieta poco sana no son responsables de esa majadera llantita que se pega como una lapa alrededor de la cintura y que adquiere a veces dimensiones indeterminadas y nunca deseadas.

Pero no son los únicos culpables.

Más temprano o más tarde, la genética hace acto de presencia, los cambios hormonales trastocan, además de tu humor, tu anatomía y por mucho que te esfuerces, tu cuerpo acaba pareciendo un caballo desbocado, difícil de dominar, en el que la tripa suele dar la primera voz de alarma.

Puede que empieza en la adolescencia con la regla, con la maternidad o con la menopausia, todo dependerá de tu ADN, pero llegar, llega y siempre es mejor que te pille preparada.

Porque lo que sin duda no tiene sentido, además de ser una batalla perdida y una fuente constante de frustración es pretender a los 50 tener la tripa de una niña de 15 que no ha parido.

Cuidarte te ayudará sin duda a minimizar los estragos, pero contar con alguna prenda mágica de esas que sujetan, contienen y moldean tu figura y te ayudan a disimular la pancita también se agradece, así que aquí va la lista de las más efectivas:

Camisas y blusones sueltos

Lo cual no significa que tengan que ser grandes ni demasiado holgados porque justo generas el efecto contrario.

Tampoco demasiado largos porque te restarán altura y te verás menos esbelta.

Entre 5 y 10 cms. Por debajo de la parte más voluminosa de la tripa son más que suficiente.

Pantalones de tiro alto

Son tendencia así que consigues matar dos pájaros de un tiro…

Mantienes la tripa sujeta y vas a la moda.

Si además no tienen bolsillos y llevan la cremallera lateral, la zona de la tripa lucirá más plana.

Vestidos wrap y de corte A

Los primeros, porque el pliegue que hacen a la altura de la cintura invita a la confusión ¿Es tripa o es el vestido? Solo tú lo sabes.  

Los de corte A porque caen sueltos, sin ajustarse a la cintura pero no aportan volumen extra.

Prendas estampadas

Ya sé que tienen mala fama pero en contra de lo que crees, los estampados, si no son muy grandes ni muy llamativos, disimulan los michelines mucho mejor que cualquier color liso.

Chaquetas abiertas

Procura llevar las chaquetas y abrigos sin abotonar, de esa forma consigues que la cintura no se señale y generas una línea vertical que estiliza.

Cuidarte es imprescindible para tu salud física, aceptarte y quererte lo es para tu salud mental.

Coco Chanel decía que la moda es una cuestión de proporciones.

No importa cuál sea tu peso y altura. Jugando con el volumen, el largo y la forma de las prendas puedes aumentar o disminuir ópticamente el tamaño de tu cuerpo y verte más estilizada y esbelta sin necesidad de sufrir ni de pasarte la vida peleándote con la báscula.

¿Tienes en cuenta estas cuestiones a la hora de elegir tu ropa?

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