Vestir fresquita cuando estas de vacaciones es sencillo.

  • Bluson, bañador y chanclas, si estas en modo playa/piscina.
  • Camiseta, shorts y deportivas, si estas en modo montaña/urbana.

¿Pero y cuando tienes que trabajar?

Cuando en pleno mes de agosto, con 40 grados a la sombra, te toca levantarte cada mañana y ponerte de tiros largos porque, aunque sea verano y haga calor tu tienes una imagen que mantener.

Puede que el código de vestimenta de tu oficina o puesto de trabajo sea bastante relajado y con cualquier cosita te arregles.

¿Pero y si no es así?

Si trabajas en un banco, un bufete de abogados, una gran empresa dónde incluso no habiendo un dress code impuesto, lo hay de hecho.

Entonces no te queda más remedio que arreglártelas para, sin perder ni un ápice de profesionalidad, formalidad y elegancia, no morirte de calor.

Porque, aunque es cierto que en todos esos lugares de trabajo suele haber un microclima generado por un aire acondicionado que por momentos te hace creer que estas en pleno invierno siberiano.Cuando te toca salir a realizar alguna gestión, alguna reunión o cualquier otro compromiso, miedo te da poner un pie en la calle.

Te atrincheras en tu oficina y si puedes evitarlo, de tu mesa no te separan ni con un bulldozer.

Mucho me temo que hasta bien entrado septiembre, el calor va a ser un fiel e inseparable compañero de viaje así que no te queda más que recurrir a la ropa para conseguir, al menos, soportarlo mejor.

Porque si…

Las prendas de vestir vuelven a ser tus grandes aliadas contra el calor.

Y con estos 5 trucos y un par de looks que te mostraré enseguida vas a lograr una sensación térmica unos cuantos grados más llevadera.

1. Evita la ropa pegada al cuerpo.

Ya sé que por diversas razones, básicamente estéticos, siempre te aconsejo llevar prendas entalladas, no apretadas.

Pero cuando el calor pega de verdad, cuanto más suelta sea la ropa, cuanto más holgada, cuanto más separada del cuerpo, más frescas te sentirás.

Así que, sin olvidar llevar siempre tu talla, recuerda que la ropa grande o demasiado amplia te aporta kilos que no tienes y además resta elegancia y formalidad a tu imagen, recurre a prendas de corte amplio:

  • Vestidos en forma de A
  • Pantalones Palazzo
  • Monos lisos.

2. Elige tejidos naturales.

Las prendas confeccionadas con seda, algodón, lino… en definitiva, cualquier tejido natural ya sea animal o vegetal, son siempre más frescas que las realizadas con tejidos sintéticos como el nylon, poliéster, elastano…

Si por cualquier motivo no puedes evitar estos últimos del todo, procura al menos que el porcentaje en la composición del tejido sea mínimo.

3. Evita los colores oscuros

¿Sabias que el negro absorbe el 90% de las radiaciones solares? Y como el negro, el azul marino, el marrón chocolate, el granate. Cualquier color opaco.

Echa un vistazo a tu paleta de color y elige los tonos más suaves, claros y luminosos para tus prendas.

Además de presumir de bronceado, si lo has podido pillar, llevarás mejor el calor.

4. Reduce las joyas al máximo.

Las grandes joyas, especialmente si son de oro, no se llevan demasiado bien con las altas temperaturas.

(Esto puede que sea una manía mía, pero el mix broceado arrebatador + joyon de oro da a tu imagen un aspecto casposo más propio de una marquesona trasnochada que una mujer estilosa como nosotras)

Es el momento de recurrir a bisutería alegre y veraniega y a cualquier otro complemento más propio de la estación:

  • Un bonito sombrero borsalino
  • Unas gafas de sol de pasta en cualquier color
  • Un pañuelo para recogerte el pelo
  • Y por supuesto al abanico… ¡Tan español, tan femenino y tal útil.

5. Enseña los pies.

Los zapatos son un elemento fundamental de tu look. Cuando además quieres transmitir profesionalidad y  estilo más todavía. Sin embargo, incluso el código de vestimenta más estricto soporta bien una sandalia siempre que esta sea elegante y discreta.

Y el verano es la ocasión perfecta para cambiarlas por el típico zapato de salón, mocasín o manoletina tan corporativa.

Eso sí, no te olvides de poner a punto tus pies.

Aunque no seas fan de las uñas pintadas, unos pies cuidados, hidratados y sanos son imprescindibles para lucir sandalias y look.

Y ahora que ya sabes la teoría, vamos con la prácita:

3 looks estilosos perfectos para ir a trabajar fresquita sin poner en riesgo tu profesionalidad ni estilo.

1.Vestido

Si hay una prenda fresca, femenina y elegante esa es el vestido… y el verano es el momento perfecto para recurrir a él.

Elige un corte y color o estampado favorecedor para tu silueta. Combínalo con una sandalia o alpargata elegante y una americana o blazer (opcional) y tendrás listo tu look de oficina.

vestidos verano

2. Pantalón Palazzo.

Si lo tuyo son los pantalones, los palazzo son la prenda indicada para ti.

Combinados con una camisa camisera y con un blazer lograrás darles un toque más formal y estilo.

los pantalones palazzo son una buena opcion para ir fresquita en verano

3. Mono

De acuerdo, tiene su inconveniente a la hora de ir al baño, pero en una prenda elegante y diferente que te favorece seas como seas… baja, alta, delgada, gordita.

Como siempre, diseño y color marcan la diferencia.

Y en esto caso, como lo que pretendes es mantener un cierto grado de seriedad y solvencia, opta por un modelo en color liso.

Al calor, ni nombrarlo.

En las noticias, en la calle, los termómetros… estamos todos, todo el día, a todas horas hablando de lo mismo: del calor.

Y así es imposible no acabar obsesionada, agobiada y más acalorada.

Incluso cabreadas. Porque el calor nos pone incluso de mal humor ¿O no?

Así que mientras llega el invierno te propongo…

  1. Poner en práctica mis consejos.
  2. Inspirarte en los looks que te muestro a la hora de vestir
  3. Al calor, ni lo nombras

Y en los peores momentos… aliviar los rigores del verano con una cervecita fresca o un buen gazpacho

Ya verás que en nada nos estaremos quejando del frío.

¿Qué tal llevas lo de vestir en verano?

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