¡Me ha vuelto a pasar!

Abjurar, criticar, renegar de una tendencia y a la vuelta de la esquina caer de cabeza en ella como mosca sobre la miel.

¡Y yo que predicaba que en chándal solo al gym!

Pues aquí me tienes… combinando traje de chaqueta con deportivas, sudaderas con faldas de pata de gallo y pantalones con raya lateral y tacones.
Athleisure 1
De acuerdo que se trata de la versión más light de la tendencia, lo del pantalón Adidas de 3 rayas es correr riesgos innecesarios y además no va con mi estilo, pero caer he caído.

Porque ¿cómo resistirse a algo tan actual, diferente y atrevido cuyo resultado es un look cómodo, juvenil y fácil de llevar?

Pero vamos por partes que por muy bien y muy mona que te veas con tus prendas de gimnasio a la hora de vestir con estilo, glamour y elegancia y no todo vale.

El Athleisure consiste en combinar equilibradamente prendas con marcado carácter deportivo con otras más femeninas, sofisticadas y/o clásicas.

Así que cuando hablo de ir en chándal a la oficina no me refiero literalmente a que te pongas las mallas de bodypump o la sudadera de zumba para una reunión de trabajo sino a que apuestes por prendas de deporte reinterpretadas para la ocasión.
Athleisure 2
Claro que dependiendo del grado de riesgo que estés dispuesta a correr o a lo fan que te vuelvas de la tendencia sustituirás una sudadera satinada por la parte de arriba del chándal, el pantalón holgado por uno gris de algodón con elástico en el tobillo o el bolso bowling por la bolsa de deporte.

Nada está escrito.

(Qué voy a decir yo si me pongo la falda de lentejuelas para ir a la pelu)

Pero bueno el Athleisure es ir un paso más allá de las deportivas blancas con vestidos o pantalones que seguro ya has probado.

Es permitir que las bombers satinadas, los pantalones con raya lateral en tejidos glamurosos, la mochila sofisticada, las gorras… e incluso el mismísimo pantalón de chándal conquisten territorios más formales.

Ya sabes que combinado con acierto todo se puede llevar, pero antes de decidirte por una tendencia debes tener en cuenta tu estilo, tu carácter y tu comodidad física y metal.

¡Y por supuesto el dress code de tu trabajo!

No se trata de ser la más fashion del lugar a cualquier precio.

Ni de cruzar la delgadísima línea roja que separa lo original de lo vulgar.

Por eso en este post te he dejado ejemplos de 3 niveles de riesgo, todos ellos chic, por los que apostar en función de tu estilo.
Athleisure 3
Anímate a probar cosas nuevas es la única manera de actualizar, renovar y sacar partido a tu armario y a tu imagen.

Y ya sabes que si quieres pero no sabes cómo…¡Aquí me tienes!

Me encanta saber lo que piensas…

así que por favor, no te escapes sin contarme si te apuntas al Athleisure, si ya la has probado y qué te parece.

Y como siempre… ¡La semana que viene más!

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Un abrazo.
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