Si hay una compra de temporada otoño/ invierno que exige un poco más de reflexión de lo habitual, es la del abrigo.

Porque, aunque no se considere una pieza de fondo de armario, de lo que no hay duda es que se trata de un básico imprescindible en lugares fríos, que vas a llevar a diario si lo eliges bien.

Tras años defenestrado, pues se consideraba una prenda demasiado seria, elegante y porque no decirlo, aparatosa, poco adaptable al día día, lleva 4 o 5 siendo tendencia absoluta y convirtiéndose, a pesar de ser solo una prenda exterior, en la pieza protagonista de muchos looks.

Capaz de aportar jovialidad, elegancia y estilo a tu imagen, en función de que prendas elijas para combinarlos.

(Entre nosotras, a mí me vuelve loca el mix con vaqueros y deportivas)  

Y puesto que se trata de una pieza con un precio de salida superior al de cualquier otra prenda de temporada, aquí van unos cuantos consejos para que te asegures de que el que elijas sea la opción más favorecedora.

Vaya por delante que si solo puedes tener uno lo elijas lo más sobrio y neutro posible, lo cual no significa que tengas que conformarte con el camel o negro de siempre.

Hay otros tejidos como el Príncipe de Gales o la Pata de Gallo más originales e igualmente fáciles de combinar.

Si eres bajita…

Si mides menos de 165 cm ten en cuenta que el largo de tu abrigo no sobrepase nunca la línea de las rodillas. Si te sientes a gusto, puedes llevarlos incluso un poco más cortos, pero evita los más largos que te restarán altura.

Los modelos entallados también contribuyen a que te veas más estilizada.

Y si estas delgada puedes optar por un chaquetón o abrigo con cinturón siempre que evites los bolsillos de parche.

Cuando más limpio sea, más esbelta lucirás.

Si te sobra algún kilillo…

Presta especial atención a la calidad del tejido.

Gracias a los avances tecnológicos no vas a tener problema en encontrarlos en tejidos ligeros que no aportan volumen pero que abrigan como mantas zamoranas.

Evita los acolchados, especialmente cuando son muy grandes y asegúrate de elegirlo con abotonadura simple.

Los botones generarán ópticamente una línea vertical que te hará lucir más delgada.

Si tu figura es rectangular…

Los modelos con la cintura bien marcada, incluso con costura a esta altura, son los más favorecedores para ti. Conseguirás lucir una silueta mucho más femenina.

Si tu silueta es triángulo

O tus hombros son más estrechos que tus caderas, elige un modelo bien estructurado, con pequeñas hombreras.

También puedes jugar con las líneas de corte para aportar volumen en la zona de los hombros. Los modelos con canesú te favorecen.

Las trabillas o charreteras en los hombros son perfectas para ti..

Si tienes hombros anchos…

Los modelos poco estructurados te ayudan a suavizar y estrechar ópticamente esta zona del cuerpo.

La manga ranglan es perfecta en tu caso.

Evita los modelos con escote cerrado y los de doble abotonadura. 

Si tienes mucho pecho…

Decídete por un modelo sencillo, con escote en V, de un solo botón, que no haga énfasis en tu cintura.

Recuerda que los escotes muy cerrados aportan ópticamente volumen en la zona del pecho. 

Si quieres disimular la tripilla…

Bajo el abrigo, elige un modelo recto o de línea «A» ligera con manga montada.

Asegúrate de elegirlo con abotonadura simple.

Ya sabes que lo que marca la diferencia entre que te pongas una prenda o que se quede arrinconada en el armario no es que sea bonita, nueva o esté de moda, sino que te quede como un guante.

Así que aunque en principio la compra de un abrigo supone un desembolso económico importante, no te conformes con uno malucho y compra siempre la mejor calidad que puedas permitirte..

¿Ya tienes el tuyo para esta temporada?

Pin It on Pinterest