Debo tener el termostato averiado…

De otra forma me resulta imposible entender como con 27 grados de temperatura, un sol radiante y un tiempo que invita más a una caña que a chocolate caliente la gente ha empezado a vestirse de invierno.

Vale que estés en octubre, en otoño y que otros años por estas fechas estábamos aburridas de las botas de agua.

Que estés hastiadas y deseando olvidar el calor que hemos soportado este verano.

Incluso que te apetezca probar alguna de las nuevas tendencias y propuestas originales que llenan ya los escaparates.

Pero de verdad guapa, por muchas ganas que tengo de cambiar de vestuario me siento incapaz de ponerme unas medias, enfundarme una cazadora de cuero o calzarme unos botines por muy de verano que sean.

Toda la vida deseando disfrutar del buen tiempo de Canarias todo el año y ahora que tienes la oportunidad no la puedes dejar escapar.

Primavera y otoño son sin duda las estaciones más complicadas en lo que al atuendo se refiere.

El termómetro es un torbellino. En doce horas las temperaturas pueden oscilar 10, 15 y hasta 20 grados y así no hay quien se aclare.

Si a esa variación térmica añades lluvia, viento y otros fenómenos meteorológicos propios de ambas estaciones, es más fácil que te toque la lotería que acertar con el look.

Pero bueno, no es el caso que nos ocupa…

Este año no hay otoño… de momento.

Lo dicen todos los días en las noticias. El calor va a seguir una temporadita, esperemos que corta, la lluvia ni está ni se la espera ¿Por qué te vistes entonces de invierno?

  • ¿Por qué no estás acostumbrada verte con sandalias, camisetas de tirantes y pantalones cortos en octubre?
  • ¿Por qué que a primera hora del día, cuando sales a trabajar, a dejar a los niños en el colegio o al super hace realmente frío?
  • ¿Por qué cuando se pone el sol las temperaturas caen en picado?
  • ¿Por qué no sabes qué ponerte?
  • Cómo vestirte para salir de casa hecha un pincel sin helarte a las 8, asarte a las 12 y pillar una neumonía a las 18.

    Todo dependerá de los planes que tengas para la jornada.

    Obviamente no es lo mismo vestirse para ir a la oficina, dónde tendrás que considerar igualmente las exigencias de tu empresa y el puesto que ocupas, que para llevar los niños al cole, hacer gestiones y recados o ir de shopping…

    Si tu trabajo no es demasiado estricto respecto a la vestimenta o sencillamente puede elegir, los siguientes looks y consejos te demostrarán que no es necesario vestirse como Fofó aunque el tiempo te lo ponga difícil.

    El calzado fundamental

    Al menos en mi caso es el primer requisito para no pasar frío ni demasiado calor.

    Si ya no te ves con sandalias y pinreles al aire empieza por echar un vistazo a mi post de hace unos días sobre zapatos planos y absolutamente tendencia para esta temporada.

    Kitten heels y mules son una opción perfecta y muy a la última para las menos frioleras.

    Oxfords y mocasines más adecuados si tu objetivo es lograr un look formal o serio pero igualmente actual.

    Las manoletinas, el zapato de salón y las comodísimas deportivas son alternativas más clásicas pero igualmente adecuadas para estos días.

    Por muy veraniegos que sean soy incapaz de soportar los botines hasta bien entrado el invierno pero reconozco que los cutout, esos modelos abiertos y/o pueden ser una buena opción para las que tienen pies más fríos.
    vestirse en otoño

    No salgas sin chaqueta

    Y por chaqueta entiendo Trench (gabardina), cazadora vaquera, blazer de entretiempo, bomber, rebeca o jersey de punto ligero… ¡Ya tendrás tiempo para la cazadora de piel negra!

    Este verano alargado es la oportunidad perfecta para rentabilizar a todas esas prendas de entretiempo que en nada no podrás lucir y que probablemente te pones muy pocas veces al año.

    Irás abrigadita a primera hora y cuando el calor empiece a apretar las podrás meter en el bolso o llevarla en la mano sin que estorbe demasiado.

    Son el complemento perfecto para seguir tirando de tus vestidos escotados y camisetas de tirantes sin verte demasiado veraniega.

    Si la jornada fuera de casa se alarga agradecerás igualmente tenerlas a mano.
    vestirse en otoño 2

    Sácales partido a los vaqueros

    Demasiado calurosos para el verano y fríos para el invierno… ¡es el momento de tus vaqueros!

    Con blazer y tacones consigues un look más formal que podrás llevar a la oficina siempre y cuando no tengas un código de vestimenta demasiado exigente.

    Con camisas de manga larga arremangadas quedan fantásticos y en los días más calurosos podrás prescindir incluso de la chaqueta.
    vestirse en otoño 3
    Que el tiempo se haya vuelto loco y haga más calor en octubre que en mayo no es motivo para que sacrifiques tu lado más chic y mucho menos para que sudes la gota gorda vistiéndote de invierno con 27 grados… ¿Estamos locas o qué?

    ¡Y por cierto! Recuerda que los colores oscuros dan más calor…

    Ahora te toca a ti contarme como estas llevando este veroño y cómo te las arreglas con la vestimenta cada día

    ¡Nos vemos el miércoles!
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